Quizás porque hace tiempo que no presto real atención a lo que dice el otro, hoy me sorprendió que
te acuerdes lo que hablamos la primera vez, cuando tratando de negarme, me convenciste de llevarme a casa.
Me sorprendió que recuerdes cada detalle de mi, que sin darme cuenta supe contarte en nuestras charlas:
la cantidad de hijos que quiero tener, el jardín del fondo que quiero construir,
el rincón de hierbas que quiero cuidar, el nombre de mis sobrinos, la razón de mi cicatríz en la frente,
mis migrañas, mis mañas, que no me gusta el tomate y también que me fascina el helado.
No se, hoy sí que lograste sorprenderme.
Por suerte, has logrado cambiar el humor de perros con el que me levanté,
has logrado arrancarme un par de sonrisas
...gracias...

1 comentario:
me gustó mucho el blog
saludos
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