Después de todas las cosas que dijimos y para no perder la costumbre,
no llegamos a ningun lado.
- ¿A dónde querés llegar?- me preguntó él.
No se, la verdad es que no se.
Nunca pude tomar decisiones sin estar totalmente convencida.
Lo dejo en sus manos, que haga lo que quiera...
y sin embargo, él tampoco se anima a tomar decisiones.
¿No sería maravilloso que pudiera leer mi mente, de a ratos?...
No se cómo decírselo, pero esta historia terminó.
Yo sé lo que está pensando...Sé que se está arrepintiendo de haber vuelto en marzo...
pero bueno, a lo hecho, pecho! o no?
Es raro el sentimiento, cuando lo veo. Esta vez es diferente,
esta vez no siento el miedo, ni la angustia, ni el vértigo.
Esta vez es sólo pena. Una pena llevadera, que acarreo sin problemas.Creo.
Es raro también cuando nos miramos y sabemos que el amor ya está perdido,
y que el amor no es para nosotros.
Ya tengo un amante al que no amo. Pero que me abraza cuando tengo ganas,
y eso de alguna forma, me hace bien.
Esta semana lo pensé, lo volví a pensar y lo volví a soñar...
una y otra vez, como me lo pidió.
No, no podemos seguir.
No es necesario salpicarnos con más dolor.
Quizás la próxima vez, hasta le diga un poco lo que pienso.
(Durazno)

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