martes, marzo 28, 2006



...Un día me desperté siendo hoja de cuaderno Rivadavia número 3.
Y entendí lo que significabas, al llegar al borde
y ver que no estabas en la parte troquelada de mi vida
y que no era posible arrancarte y tirarte lejos
sin arrancarme y tirar lejos una parte de mí misma...







(durazno)

1 comentario:

Nexcor dijo...

Me gustó el texto. No sé... quizá no se pueda arrancar una hoja del libro de la vida sin perder parte de lo que somos o de lo que fuimos, pero sí es posible pasar página y comenzar a escribir en las siguientes, hojas vacías del hoy y del mañana, hojas desnudas que esperan vestirse del color de nuestras vidas, no las defraudemos ;)

bss